HELLO, SOY ANDREA MEDINA

Fan #1 de Guns N’ Roses y del chicharrón colombiano.

Ayudo a marcas y empresas a crear su territorio BLUE: un espacio de mercado donde la competencia es irrelevante y la publicidad es, al fin, algo que sus futuros clientes sí quieren ver.

Son datos,
y hay que darlos:

+12 años en negocios digitales.

+80 campañas lideradas en diferentes industrias y países. 

Participación en campañas con presupuestos de 6 cifras.

+3.000 anuncios implementados (orgánicos y de pago). 

Ex deportista de alto rendimiento #1 en Colombia y triple medallista centroamericana en Karate (2015). La disciplina nunca fue negociable; tampoco lo es en las campañas que dirijo. 

Mi propósito es simple: menos ROJO, más BLUE.

Cómo llegué hasta aquí es menos glamuroso de lo que parece: 

No soy superdotada, ni tengo talentos especiales (me hubiera gustado)

Mi superpoder fue la consistencia, y gracias a eso hoy tengo 12 años de experiencia acumulada - en negocios digitales.

CAPÍTULO #1.

EL MUNDO BLUE 

Piensa

Nací en el mundo BLUE.
Tengo sangre azul.

No porque venga de la realeza,
sino porque todos nacemos ahí. Libres. Auténticos.

Creativos.
Sin miedo a soñar.
Sin miedo a ser DIFERENTES.

Hasta que crecemos y conocemos el mundo ROJO:
el que nos entrena para copiar, encajar y sobrevivir…

CAPÍTULO #2.

VIVIR SIN MOLDE

Piensa

La casa donde todo era posible

Tuve la gran suerte de crecer en un hogar donde Pensar BLUE (fuera de la caja) era tan normal como respirMis papás eran diferentes para su época, 1.000% auténticos y demasiado cool.

Mi mamá hacía fotografía profesional con conceptos creativos.

Sus fotos temáticas más exitosas fueron “niños adultos”.

Yo crecí feliz jugando a ser otros personajes y habitando mundos imaginarios. Gracias a la fascinación de mi papá por la tecnología y la cultura, los computadores que parecían una nave espacial en esa época llegaron temprano a casa y con ellos, una visión adelantada del futuro.

La trampa de ser bueno en todo

En el colegio hacía lo justo para pasar las materias que no me importaban. 

Por eso, en lugar de obsesionarme con las notas de química, física y cálculo le propuse —con 0% de experiencia— a la rectora hacer por primera vez los bailes de fin de año en el coliseo más grande de la ciudad, inspirados en mundos creativos como Alicia en el País de las Maravillas.

Ella confió y yo ejecuté. 

El coliseo hizo SOLDOUT con más de 5.000 personas. Ahí entendí que no necesitaba ser la MEJOR en todo, solo EXCELENTE en lo que realmente se me daba bien 

CAPÍTULO #3.

DEPORTISTA DE ALTO RENDIMIENTO 

Piensa

Sin talento innato

Decidí entrenar Karate (combates) aunque culturalmente fuera considerado un deporte “NO apto para mujeres”.

Al inicio era objetivamente mala, pero con una autoestima peligrosamente alta.

En mi cabeza yo ya era Rocky Balboa 😅.

Mis senseis fueron claros: no eres un “talento innato” y no iba a pasar nada mágico. 

Disciplina vence talento

Cambié los “lujos” de esa etapa (fiestas, licor…) por la vida de una deportista de alto rendimiento: repetitiva, muy estricta y cero sexy.

Cinco años después fui la mejor de Colombia en mi categoría, obtuve triple medalla de plata centroamericana y me convertí en la primera mujer en la historia del Tolima en lograrlo.

La filosofía japonesa me enseñó que no se pide permiso para reclamar una versión que te pertenece. Pero esa versión solo aparece con disciplina y consistencia a largo plazo. 

CAPÍTULO #4

REBELDÍA CON VISIÓN 

Piensa

Renunciar a tiempo

A mis 20 años decidí que iba a vivir de internet como Fitness Coach, cuando “vivir de internet” sonaba tan confiable como irme a Marte…sin cohete. 

Mi profesor de emprendimiento —con un inconfundible olor a empleo vitalicio— me dijo que vender servicios digitales era “muy arriesgado”. 

Mentalmente le respondí: Si esta carrera es negocios internacionales ¿por qué le tenemos miedo a los negocios digitales?

Al otro día renuncié a la universidad… El director de la facultad me pide entrar en razón.

Mis papás entendieron que mi relación sentimental con la universidad ya no tiene salvación. Y yo, con 100% de miedo y  0% dudas fui por ese sueño. (Spoiler: los primeros años éxito total)

Hola, Panamá 🇵🇦

A mis 22 años me casé con el hombre más BLUE que mi corazón había visto y migré de Colombia a Panamá.

El matrimonio estaba siendo un sueño 😮💨. Las ventas de mi negocio, una pesadilla 😅.

Creía que tener un instagram abierto era igual a tener un negocio digital (grave error)

O maduraba y construía una empresa real, o el sueño de vivir de internet se quedaba en una anécdota que evitaría contar a mis 80 años… 

CAPÍTULO #5

PUBLICIDAD DIGITAL EMPÍRICA

Piensa

Hora de hacerme millonaría

Le aposté a la transición de la publicidad tradicional a la digital: no pagaría a radio ni prensa, ahora le pagaba a un tal Mark Zuckerberg para que mis anuncios salieran en Instagram y  Facebook.

Hice mi primera campaña digital empírica para vender un infoproducto (curso digital) llamado “Balance Perfecto”, después de 1.000 videos grabadas y seis meses de trabajo el imperio digital producía 171 USD al mes.

Bienvenida al club del 99% que no lo logra a la primera (qué mala suerte la mía).Toqué fondo emocionalmente hasta el punto de imaginarme todos los peores escenarios posibles como llorar eternamente bajo la lluvia…La lección fue clara: sin ventas no hay negocio.

No importa qué tan bueno sea el producto si no sabes hacer excelente lo que lo mueve todo: la publicidad.

CAPÍTULO #6

PUBLICIDAD DIGITAL PROFESIONAL

Piensa

Hola, España 🇪🇸

Hago la inversión para estudiar con el Instituto de Tráfico Online, en su momento, la escuela de Publicidad Digital más grande en habla hispana.

*Me admitieron con la condición de aplicar lo aprendido en un negocio diferente al mío. Mi primera campaña se llamó “cuerpo de playa sin cirugías” para un spa en Panamá. En semanas, su agenda se llenó y facturó lo que no había logrado en años.

Me convertí en caso de éxito en Latam y me ofrecen ser profesora. Acepté y descubrí que amaba con locura enseñar a otros. Ahí capacité a cientos de alumnos: emprendedores, empresarios y profesionales del marketing de América Latina y España para que mejoraran las ventas de sus negocios y/o clientes con campañas publicitarias digitales. 

El año de los 5 trabajos

Llegó la pandemia y, para quienes ya sabíamos de publicidad digital, el mundo se convirtió en una mina de oro.

Ese año tuve 5 trabajos al tiempo: enseñar publicidad en el instituto de España y gestionar campañas para clientes eran los principales. 

En paralelo, formé parte del equipo que operó una campaña con más de 1 millón de dólares de presupuesto, una de las más grandes del mercado hispano. Ahí aprendí cómo se ve la publicidad a gran escala. Hasta ese momento fue mi mejor año de facturación

Pero estoy muriendo en vida con 10 kilos de sobrepeso, agotamiento crónico y un promedio de 3 horas de sueño durante un año.Cerré mi negocio fitness por falta de coherencia: no puedes enseñar bienestar si tu vida parece una foto de “antes/después”… pero al revés.

Liderar equipos: El deporte de alto rendimiento que no conocía 

Desde el Instituto de España donde me formé me propusieron abrir y dirigir la sede de su agencia de publicidad para Latinoamérica. Acepté y, para recuperar mi cordura, renuncié a los cinco trabajos que tenía el mismo día.

Pasé de operarlo todo sola desde mi escritorio a liderar, junto a un equipo senior, campañas de alto nivel para marcas personales con audiencias masivas, empresas globales, celebridades y e-commerces con presencia principal en Estados Unidos, México y Colombia.

Mis proyectos más retadores incluyeron desde una campaña trilingüe con presupuestos de inversión que en ese momento me daban un vértigo real, hasta coordinar lanzamientos donde llegué a tener a cargo equipos de más de 70 personas (sumando talento interno y externo).

No todas las campañas fueron perfectas, y esa fue la mejor parte. Aprendí que en las grandes ligas el éxito no es la ausencia de  errores, sino tener la capacidad estratégica para solucionar bajo presión y liderar el caos.

CAPÍTULO #7

PUBLICIDAD BLUE

Piensa

Hola, Brasil 🇧🇷

Fundo mi propia empresa para enfocarme en pocas marcas y escalarlas de forma personalizada y profunda. Pero el desafío era gigante: post-pandemia miles de negocios aprendieron a hacer publicidad y lo que antes funcionaba, dejó de ser suficiente. Estábamos ante una crisis de saturación y un rechazo masivo hacia la publicidad tradicional.

Era hora de subir el nivel, así que empaqué maletas y viajé a Brasil, la cuna de la publicidad en Latam y el “Disney” de los marketers. Allí descubrí que las marcas más rentables y mejor posicionadas hacían Publicidad Creativa. Usaban storytelling, formatos disruptivos y entretenidos para lograr lo que todos buscan: vender sin vender.

Lo que empaqué de Brasil

Regresé a casa con dos verdades absolutas: que el pão de queijo debería ser, oficialmente, patrimonio nacional de Brasil y que es una falsa creencia que la publicidad creativa es "bonita pero no convierte".

De hecho, las campañas creativas son 11 veces más efectivas que la publicidad promedio.

El día que deje de competir

Tenía una fantasía empresarial que me quitaba el sueño: crear un nuevo espacio de mercado donde la competencia se vuelva irrelevante. Esa es la premisa del Best Seller mundial La Estrategia del Océano Azul

Cumpli la fantasía y creé mi océano azul: la Publicidad BLUE — EmoCreativa. Emoción y creatividad aplicada a ventas. Una metodología 100% propia que unió 9 años de experiencia en la industria con todo lo que aprendí en Brasil.

El 95% de las decisiones de compra son inconscientes. La Publicidad BLUE va directo ahí — activando la parte emocional y creativa del cerebro para lograr lo que pocas marcas logran: enamorar con publicidad que no parece publicidad y generar no solo ROI (retorno de la inversión), sino ROE (retorno de la emoción).Pero como el papel lo aguanta todo, era momento de pasar de la teoría a la práctica…

Tres años en el laboratorio BLUE

Me especialicé en ser Directora Creativa y durante los siguientes tres años puse a prueba mi metodología en diferentes industrias.Así nacieron mis laboratorios BLUE: campañas con conceptos creativos que activaban diferentes emociones, desde el humor hasta la nostalgia, llevando a las marcas a mundos creativos propios — desde épocas y personajes hasta universos surrealistas — con estilos que iban desde el más minimalista hasta el ultracreativo. 

Como todo, tuve dificultades: noches sin sueño, errores que dolieron y momentos donde la única opción era recordar lo que aprendí en karate: disciplina vence talento. Desistir no estaba en los planes.Y los resultados llegaron. Desbloqueé el mejor ciclo de facturación de mis 12 años viviendo de internet. Pero más importante que el dinero: comprobé que la Publicidad BLUE funcionaba y no sólo era rentable — era el tipo de publicidad que las personas sí quieren ver.